"Con saliva y con tierra hacer un pequeño cuenco y dejarlo al sol. Al día siguiente volver al lugar, disgregar el cuenco, quedarme con una pequeña parte y el resto esparcirlo por los alrededores. Con tierra, saliva y parte del cuenco del día anterior que he reservado, hacer otro cuenco y dejarlo al sol. Repetir esto mismo todos los días soleados que salgan. El primer día de lluvia repetir los mismos pasos en la disgragación y la fabricación del cuenco, solo sustituir la saliva por un poco de sangre. Dejar el nuevo cuenco deshacerse bajo la lluvia, regresar a casa y no volver por aquel lugar en mucho tiempo".Quique
"Silencio"
Ropa Tendida
1 comentario:
Es bonito el texto, pero no lo entendí
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